Los “Laureles Morenos” de Vallarta: exhibición, egos y berrinches baratos

 

No tomaban protesta, y los regidores de MORENA coordinados por Laurel Carrillo ya exhibían su piel sensible al fundirse en una absurda riña barata.

 

No, no defendían los postulados de la cuarta transformación, tampoco los ideales Obradoristas, mucho menos los principios de MORENA, no.

 

De manera insensata estos vivían una pugna “pública” por obtener la mejor y más cómoda oficina en el palacio municipal.

 

Que mística de López Obrador ni que nada, a los “Laureles Morenos” de Vallarta tristemente la soberbia les pinta de política burguesa.

 

Los pasillos de la presidencia fueron testigos de la absurda riña por los espacios de oficina asignados a cada regidor.

 

El blanco de ataques fue Roberto González por haber recibido las llaves del saliente Paco Sánchez para quedarse con el cubil. Y a partir de ahí, se desató el huracán de reclamos.

 

A la arena de las redes sociales, Cecilio López Fernández y regidores de MORENA trasladaron la pelea, obvio, en territorio propio recibieron toda clase de apoyos aumentando su vanidad por likes.

 

La dignidad de trabajo por el que fueron electos la catafixiaron por la lástima pública.

 

Como anécdota, el domingo minutos después de su toma de protesta, todavía no cruzaban la calle rumbo a la presidencia cuando abordaron al Secretario General para reclamarle airadamente designará mediante sorteo las oficinas. A la luz de una cordialidad política acceden todos los regidores al sorteo y para dolor, enojo y rabia de Laurel, al maestro Roberto González le tocó la misma oficina que tanto reclamaron. Asegura nuestra fuente que la coordinadora de los “Laureles Morenos” reventaba de coraje.

 

Karma.

 

Sea como sea, mientras de manera nacional presumen sencillez y austeridad, los “Laureles Morenos” de Vallarta reclaman comodidad, aire acondicionado y la mejor vista al mar.

 

Un berrinche de proporciones nucleares por “una oficina”, de ese tamaño el nivel de los regidores Obradoristas. Penoso y desilusionante caso.

 

Con cubículo y sin cubículo que se pongan a trabajar. ¿O también quieren edecán, asistente, café y galletas?

 

 

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